Damos gracias a nuestro Padre celestial por llevarnos a este hermoso tiempo de hijidad, en el que hemos conocido más profundamente Su amor, Su bondad y Su fidelidad. Hoy damos testimonio de que Sus pensamientos y Sus caminos son mucho más altos que los nuestros.
Por eso, con amor y gratitud, queremos hacerte partícipe de este tiempo tan especial: la celebración de un nuevo comienzo como familia.